Honra tu historia y la de tu bebé

13094356_1744453149102051_2061372940388017725_n

Hay un antiguo arte japonés llamado kintsukuroi (金繕い, reparación de oro) que consiste en arreglar las fracturas de una pieza de cerámica con polvo de oro. Las roturas se consideran parte de la historia de ese objeto, y en vez de ocultarse, se incorporan y se embellecen, dando cuenta de su transformación.
Con emoción y anestesia, con los brazos atados en cruz mientras los médicos cortan, separan, desgarran hasta dar con el útero y el bebé, la mayoría de las madres dan a luz. Con una línea de puntos que curar y dolores postoperatorios a la par de la demanda de un bebé recién nacido, la mayoría de las madres comienzan su maternidad. Quizás las cosas no salieron como ella esperaba, quizás la cesárea era su última opción, y sin embargo, nada borra esa línea. Quizás descubre después de un tiempo que no fue tan necesaria como ella pensaba, y sin embargo, nada borra esa línea.
Muchas encontrarán en esa línea, el camino de crecimiento que necesitan. Llorar lo que no fue puede ser el primer paso. Aceptar que el dolor va más allá de lo físico, que la herida emocional también necesita cuidados y tiempo para cicatrizar, es parte del camino.
Quienes se animen a recorrerlo, transformarán en oro su tristeza, pintarán con él sus roturas, unirán sus partes. Llegarán al final transformadas, y así habrán aprendido el Kintsukuroi, el arte de honrar la historia.

Clara Baffa

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s